el club en la comunidad
Hay que reconocer que los miembros fundadores intentaban socializar exclusivamente con “súbditos de su Majestad Británica”, o al menos con anglosajones. Con el tiempo el requisito más liviano sería que los socios fueran angloparlantes. Imaginamos que esto pudo dar lugar por mucho tiempo a comentarios y resentimientos, pero bien o mal así se hizo y ello le dio al Club una identidad inconfundible que perduró durante décadas.
Hoy el TBC le da la bienvenida a todos aquellos que quieran integrarse con la sola condición de que sea aceptado como es, sin querer ser cambiado sustancialmente. El Club quiere mantener su personalidad tan particular, donde el socio no necesita un carnet social para ser reconocido como tal, donde todos conformamos una gran familia, donde todos se sienten de algún modo dueños de esa gran casa que es la sede social.
El Club esta conectado fuertemente con la comunidad de clubes de remo de Tigre, y guarda una relación especial con su hermano y vecino el “Rowing Club Argentino”. Junto con ellos, la “Municipalidad de Tigre”, y la“Embajada de Gran Bretaña en Buenos Aires“, organizamos en Noviembre de 1999 la “Regata Fin de Milenio“. El equipo de trabajo que participó, con el gran intendente que fue Ricardo Ubieto, y el “super embajador“ que era Mr, William Marsden, logró una regata memorable sobre el Río Luján con la participación de remeros de Chile, Uruguay, Brasil, varias delegaciones del Reino Unido y un gran éxito de público.

Hoy la interacción ha llevado al Club ha participar de emprendimientos impulsados por el Municipio de Tigre vinculados al deporte y al turismo y a recibir el apoyo de este en las iniciativas impulsadas por el Club.
En octubre de 2008 el Club participó de Casa FOA en el Puerto de Frutos de Tigre, exponiendo un bote histórico en el stand desarrollado por el Arquitecto Gustavo Porta, lográndose el “Premio al Mejor Stand” otorgado por la empresa Patagonia Flooring S.A. auspiciante del evento. En diciembre de 2008 participó de la muestra “Arte & Remo” organizada por el Municipio de Tigre. En ella presentamos una canoa de madera que fue pintada por el artista plástico Marino Santa María, lográndose una excelente obra que fue exhibida durante la muestra en los jardines del Museo de Arte de Tigre, el “MAT”.
La integración también llevó al Club a abrir las
puertas de su restaurante a la comunidad de Tigre.
Hace unos años tomó la concesión el señor
Claudio Arce, quien luego de mejoras y reformas
recibió la autorización de la Comisión Directiva
para funcionar abiertamente al público no socio.
Hoy,
el señor Arce ha logrado que el “Restaurante
TBC“, sea reconocido como uno de los de mejor
calidad y atención de la Ciudad de Tigre, logrando inclusive clasificar entre los diez finalistas del
concurso “Menú de Tigre 2008“ organizado por el
Municipio de Tigre. El “Restaurante TBC“ está abierto al público para
comidas o eventos de jueves a domingos.
Finalmente el Club colabora con las asociaciones de segundo grado del mundo del remo y el canotaje, ya que en su casa es la sede de la “Comisión de la Regata Internacional del Tigre”, la CRIT, y también mantiene su sede en él Club la Federación Panamericana de Canotaje.
La gran integración del Club con la comunidad se percibe claramente al ver el alto número de socios que son vecinos de Tigre. Esto nos llena de satisfacción y nos asegura el crecimiento y la vida social del Club, porque queremos ser la segunda casa de todos nuestros socios.
Comentario por ARQ. GUSTAVO PORTA
Tuve la oportunidad de cuidar, disfrutar y tener una parte de la memoria del río entre mis manos. Cuando me invitaron a participar en Casa Foa 2008 (en el Puerto de Frutos) surgió la idea de la memoria del Tigre, aquella lejana y cercana donde era necesario encontrar esa imagen que lo dijera todo. Y lo dijo el bote presidencial, como lo llaman afectuosamente los cuidadores de la historia del río. Miré los rostros de los visitantes, las miles de fotos sacadas, las caricias de los mayores a las palas del ayer, la imposibilidad de los menores de vivir ese bote, las lagrimas en la memoria del pariente que lo remó y hoy no esta, las aventuras, las que se cuentan y las que no, las palabras del boca en boca que hicieron del mismo un símbolo de Casa Foa.
Por eso recuerdo e intento volver a la mística y a la tradición del club, como meta de sueños en común, como testimonio de lo que fue y lo que vendrá, esa proa desafiante del bote queriendo todavía surcar el agua del Lujan, del Paraná o el Támesis . Solo el agua marrón, buscando la identidad del pasado, la que no se pierde y la que siempre sostendrá ese conjunto de maderas con forma de bote. Siempre será el bote presidencial de eso no tengo dudas. No me olvido de las ganas de la gente del Tigre Boat Club , de Pedro Edward, de Blanca Donoso y siendo un advenedizo en el tema del agua , tuve el envío que el botero le da a todo aquel que comienza a remar, no se anima y llegue a buen puerto. Gracias gente del río, son diferentes.